
Merlina y Matilda creyeron haber encontrado su final feliz, pero hoy, unas semanas después, nos han informado que las van a regresar. Después de haber vivido en la calle, enfrentando hambre, frío y abandono, finalmente conocieron lo que es dormir tranquilas, sentirse seguras y recibir cariño. Ahora, nuevamente, se enfrentarán a la tristeza que ningún perrito debería experimentar: la indiferencia. Estas dos pequeñas sobrevivieron al parvo juntas. Cuando estaban enfermas, lucharon con todas sus fuerzas por vivir. Varios vecinos nos unimos para ofrecerles refugio, comida, medicamentos y amor, porque realmente queríamos que conocieran una vida mejor. Y lo lograron. Salieron adelante con un gran deseo de vivir y de ser amadas. A veces parece que haber nacido sin raza y crecer un poco más de lo “deseado” les juega en contra. Mientras muchos buscan cachorros pequeños o de raza, ellas siguen esperando que alguien vea su corazón antes que su tamaño. Por eso hoy les pedimos ayuda, más que nunca. No queremos que vuelvan a sentir que nadie las eligió. No queremos que pasen por otra decepción. Merlina y Matilda merecen una familia que las ame de verdad. Una familia que entienda que adoptar no es algo temporal, que los perros sienten, se apegan y también sufren cuando son abandonados nuevamente. Ellas solo desean lo mismo que cualquier ser vivo: amor, paciencia y un hogar donde finalmente puedan quedarse para siempre. 🤍 Si alguien está interesado en darles la vida que tanto merecen, por favor envíenme un mensaje. Ayúdennos compartiendo para que esta vez sí encuentren un hogar para toda la vida.
Nuevo Leon