
Lamentablemente, alguien abandonó a estas dos perritas en plena carretera. Afortunadamente, un amigo se dio cuenta y las resguardó. Aunque algunas personas solo pasaron en su auto, mi amigo les gritó para que se detuvieran. Ahora, las perritas están a salvo, han cenado y tomado agua. No estoy seguro si podré quedármelas o si las daré en adopción, ya que la pitbull protege mucho a la otra. Parece que podrían estar en celo, así que no sé si están embarazadas. Mientras estén conmigo, no pasarán frío ni hambre.
Nuevo Leon