
Se encontró un perro en la intersección de Concordia y Las Palmas. Parecía tener dificultades para cruzar la avenida, caminando lentamente y con gran esfuerzo. Logró llegar al otro lado, pero estaba exhausta. Justo cuando el semáforo estaba a punto de ponerse en verde, le pedí a un vendedor que me ayudara a recogerla y rápidamente me la entregó. Apenas le iba a decir que estaría a salvo y que se tranquilizara, pero en cuanto la coloqué en mis piernas, se quedó dormida, claramente muy cansada. Es una perra de tamaño pequeño, aunque ya es adulta. Dormía tranquilamente durante unos 40 minutos hasta que llegué a mi trabajo. La tendré en resguardo y espero que alguien le pueda brindar una nueva oportunidad. No parece ser una perra callejera; probablemente fue abandonada o se perdió.
concordia y las palmas, Nuevo Leon