
Estoy convencida de que hay seres que llegan a este mundo únicamente a conocer el hambre, el abandono y la soledad Mateo es uno de ellos. Le puse ese nombre porque vive en la Av. López Mateos, quienes vivimos aquí sabemos lo peligrosa y transitada que es. Hace aproximadamente mes y medio, mientras pasaba con mis perros, vi que un matorral se movía. Me acerqué y entonces aparecieron sus ojitos …creo que nunca olvidaré esa carita llena de miedo. Mateo se hizo conchita, intentando hacerse pequeño, invisible… como si desaparecer fuera la única manera que conociera para sentirse a salvo. Desde entonces lo he visto caminar entre los matorrales, cargando enormes bolsas de plástico como si fueran un gran tesoro. Lo he visto cruzar la avenida y esperar a que pase alguien para poder cruzar detrás como entendiendo que a ellos no los van a atropellar😔. He intentado ganarme su confianza, pero cuando ve personas corre a esconderse. Y no quiero acercarme por qué se siente amenazado y puede cruzar la avenida y terminar siendo atropellado. Algunas noches, cuando vengo del trabajo traigo comida para él, la dejo en el suelo y me alejo para que él pueda acercarse de lo contrario, no se acerca . Se que alguien más lo ayuda porque he encontrado platos y cobijas en el lugar donde se refugia. Eso me da un poco de esperanza: Mateo no es invisible para todos. Pero también me pregunto… ¿Quién va a querer adoptar a un perro grande, mestizo y negro, que además tiene tanto miedo que ni siquiera permite que se acerquen? Parece que todas las posibilidades están en su contra.Y quizá por eso necesita que alguien hable por él. Anoche pensé en el Refugio Franciscano. Imaginaba que tal vez, entre tantos animales que han logrado salvar, pudiera existir un espacio para Mateo. Pero no sé si sea posible ni siquiera si ellos o alguien más pueda recibirlo . Mateo no necesita solamente una adopción. Primero necesita que alguien le enseñe que ya no tiene que vivir con miedo. Por favor, ayúd
Av. López Mateos, Ciudad de Mexico